Cuando las Cosas Simplemente no Cuadran


por Gary DeMar


En su libro La Bomba de la Población, publicado primeramente en 1968, Paul R. Ehrlich hizo numerosas predicciones acerca del futuro de nuestro planeta basándose en su entendimiento del crecimiento de la población y del suministro de alimentos. Por supuesto que la tesis de Ehrlich no era nueva. ¿Recuerda a Thomas Robert Malthus (1766-1834), el economista político Inglés, matemático y clérigo quien, en 1798, postuló en su Ensayo sobre el Principio de Población que el crecimiento de la población aventajaría el incremento del suministro de alimentos? Malthus teorizaba que mientras la producción de alimentos sigue un crecimiento aritmético de, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, y así sucesivamente, el crecimiento de la población seguiría el crecimiento geométrico de 1, 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, ad infinitum. ¡La hipótesis parecía irrefutable porque estaba basada en las matemáticas! Estos "hechos irrefutables" significaban que la hambruna en masa para Gran Bretaña era inminente e inevitable. Más de 200 años han pasado desde la publicación del ensayo de Malthus, y Gran Bretaña está más poblada y es más productiva que nunca.


Una Bomba de Población


El fracaso de la cosmovisión de Malthus no disuadió a Ehrlich. En su obra de gran venta, La Bomba de la Población, comenzó, "La batalla por alimentar a toda la humanidad ha terminado. En los 1970s y los 1980s cientos de millones de personas tendrán hambre a la muerte a pesar de cualquier programa de choque emprendido hasta ahora."1 En 1969 Ehrlich continuó con sus predicciones, declarando, "Para 1985 suficientes millones habrán muerto como para reducir la población del mundo a un nivel aceptable, como 1.5 billones de personas." El mismo año, predijo en un artículo titulado "¡Eco-Catástrofe!" que para 1980 los Estados Unidos verían la expectativa de vida caer a 42 años debido a los pesticidas, y para 1999 su población se desplomaría a 22.6 millones de personas. Los hechos narran una historia diferente.


"Todo lo que Ud. puede ver es un crecimiento de la riqueza alrededor del mundo, incremento de la ingestión de calorías, incremento en la expectativa de vida,2 incremento de la riqueza per-cápita," dice Jerry Taylor, director de estudios de recursos naturales del Instituto Cato, un centro de investigaciones en Washington que se opone a la mayor parte de las intervenciones por parte del gobierno.


"Estamos conquistando la muerte más y más alrededor del mundo," añade Taylor. "Hace un siglo, la expectativa de vida humana era de alrededor de 30 años. Hoy es de 60 ó 70 años. La gente no está muriendo de hambre. Están obteniendo mejores alimentos y están viviendo más años."


Y debido a que están viviendo mejor, dijo Taylor, la gente está teniendo menos hijos.3


A mediados de los setentas, con la publicación de su libro El Fin de la Opulencia,4 Ehrlich bosquejó un escenario de desastre al estilo de Hollywood en el que vio por adelantado al Presidente disolviendo el Congreso "durante los disturbios por el alimento de los 1980s," seguido por un ataque nuclear sufrido por los Estados Unidos por su uso masivo de insecticidas. Como Malthus antes de él, en 1969 Ehrlich no le miraba mucho futuro a Inglaterra. "Incluso apostaría que Inglaterra no existirá en el año 2000.5


En 1976 fue aún más lejos al predecir escasez de alimento y se encargó de hacer pronunciamientos infundados acerca de los recursos naturales. "Antes de 1985 la humanidad entrará en una genuina era de escasez... en la que los suministros accesibles de muchos minerales clave estarán enfrentando el agotamiento."6 El economista Julian Simon ganó una apuesta a Paul Ehrlich sobre si el precio de cinco metales estratégicos (cobre,7 cromo, níquel, estaño y tungsteno) se incrementarían o caerían en un período de diez años desde 1980 hasta 1990. Todos los cinco metales se fueron abajo en el precio. Ehrlich perdió la apuesta.8


Pequeños Pollos Desfilando


Ehrlich no era el único en adoptar una cosmovisión de pollo pequeño. En la edición del 21 de Enero de 1976 de la Revista Desfile, apareció un anunció que afirmaba lo siguiente: “Es un hecho. Las cifras más recientes del Gobierno de los EUA indican que nuestras reservas comprobadas [petróleo] durarán solamente [12 años]... Estos alarmantes números revelan nuestro problema de energía.”9 No era un “hecho.” Sheikh Yamani, un ex ministro Saudita del petróleo predice una caída estrepitosa en el precio del petróleo y que “dentro de pocas décadas, vastas reservas de petróleo yacerán sin ser deseadas y la ‘edad del petróleo’ llegará a su fin... Dentro de 30 años habrá una gran cantidad de terrenos con yacimientos petroleros, pero sin compradores. El petróleo se quedará en el suelo.”10 Cualquier escasez de petróleo hoy es el resultado de limitar a propósito los suministros y a restricciones gubernamentales a nuevas aventuras de perforaciones.


A pesar de estar equivocado en casi toda predicción ambiental, Ehrlich y otros que han adoptado su cosmovisión, continúan insistiendo en que la sobrepoblación es un problema fuera de control. Y no obstante nunca ha explicado cómo un “sobre poblados” países como Japón, Bélgica y Holanda, con más de 500 personas por milla cuadrada, tienen un estándar más elevado de vida que Columbia, Kenia y Etiopía con menos de 100 personas por milla cuadrada. ¿Por qué es que “lugares muy densamente poblados como Taiwán, Hong Kong,11 y Singapur no reportan hambrunas”?12 Hong Kong tiene 20 veces más el número de personas por milla cuadrada que la India, y no obstante el estándar de vida en la India es una centésima parte del estándar en Hong Kong. También considere Singapur. Esta minúscula nación “tiene más de 10,000 personas por milla cuadrada, y su ingreso per cápita es 200 veces más alto que el de Etiopía.”13


La afirmación de Ehrlich de que los recursos naturales hacen la diferencia no puede ser sustentado por un análisis de los hechos.14 “Japón no tiene petróleo e importa la mayor parte de los recursos naturales que se necesitan para producir su gran volumen de producción industrial. Sin embargo tiene un ingreso per cápita mucho más alto que México, que tiene abundantes minerales, terrenos fértiles, grandes depósitos de petróleo y ríos capaces de producir mucho poder hidroeléctrico.”15 En realidad, la guerra civil, las políticas económicas socialistas y Marxistas, la adoración a la naturaleza, y los obstáculos burocráticos contribuyen más a la hambruna y a las pobres condiciones de vida que la sobre población.16


Un Fracasado Experimento con el Socialismo


La Colonia de Plymouth en el siglo diecisiete en Massachussets fue casi destruida debido a las prácticas socialistas que fueron impuestas sobre ella por sus inversionistas Ingleses. Fue solo después de que el almacén común y los campos comunes fuesen abolidos y que la propiedad privada fuera reinstituida que la colonia se salvó de una extinción segura.17 En medio de una tierra rebosante de vida salvaje, terrenos fértiles, y abundantes recursos naturales estos colonizadores casi encontraron su fin.18


Para aquellos países en donde el hambre continúa siendo un problema, usualmente la causa no es un fracaso global de la producción, sino más bien un fracaso de la distribución. Cuando la producción local es insuficiente, la causa puede a menudo rastrearse a los controles de precios, restricciones en el comercio, o a la agricultura colectiva, todo lo cual desalienta el rendimiento, o a grupos políticos que usan el alimento como un arma en contra de su propio pueblo. Globalmente hablando, la comida simplemente no es un factor limitante al crecimiento de la población para el futuro previsible.19


¿Cuáles Hechos?


¿Por qué Ehrlich no da a conocer a sus lectores los hechos que contradicen su cosmovisión? ¿Por qué continúa recibiendo homenajes por sus infundados pronunciamientos cuando hay tanta evidencia contraria? ¿Por qué las predicciones de Ehrlich no llegan a ocurrir? Porque el modelo (cosmovisión) que usó, como casi todos los que predicen consecuencias calamitosas a partir de las actuales estadísticas poblacionales, estaba defectuoso en sus nociones básicas. Dicho simplemente, Ehrlich tomó las estadísticas de crecimiento de la población en los 1960s y las extrapoló en los 1970s y 1980s mientras asumía (falsamente) que todo lo demás, incluyendo los avances en la agricultura, permanecerían en el mismo punto.


La producción de alimentos se ha incrementado más rápidamente que el crecimiento de la población desde que Ehrlich publicó La Bomba de la Población en 1968. Contrario al escenario de la bomba de población de Ehrlich, incluso aunque hay más gente viva en el mundo hoy, ellos comen más y mejor de lo que lo hicieron en generaciones previas. El economista Walter E. Williams escribe:


Desde 1950 la población de los Estados Unidos se ha incrementado en un 81 por ciento. Para los Pequeños Pollos de América esto tiene que ser una receta para el desastre. Pero el hecho del asunto es que, desde 1950, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, reporta que nuestra producción de alimentos se ha incrementado en un enorme 189 por ciento.


Esa eficiencia en la producción de alimentos se traduce en los precios por alimentos más bajos en el mundo. Es más, estamos produciendo más alimentos, en menos tierra y usando menos pesticidas. Con los avances en la bioingeniería, el futuro prefigura aún mayor eficiencia en la producción de alimentos.20


La tesis de Ehrlich de que el “crecimiento de la población” es “un cáncer” que “debe ser extirpado” es tan contraria a los hechos que algunos estudiosos respetables están advirtiendo acerca de las consecuencias calamitosas de una “escasez de nacimientos.”21 De hecho Japón está sufriendo de una disminución en las tasas de nacimiento que tiene el potencial de afectar su economía y estabilidad a largo plazo. Si continúa la disminución de la tasa de nacimientos, las Naciones Unidas estiman que “para el año 2050 Japón tendrá 35 millones de personas menos de lo que tiene ahora. Los 92 millones de Japoneses que permanezcan tendrán una edad promedio de 54 años. Habrá tan pocas mujeres en edad de reproducción que la disminución de la población se acelerará.”22


Una Lección Objetiva en Cosmovisión


He escogido el movimiento ambientalista, especialmente el trabajo realizado por Paul Ehrlich y sus valoraciones de la “sobrepoblación,” para ayudarle a los Cristianos a entender cómo están construidas las cosmovisiones y cómo funcionan. Los datos que cita y las predicciones que con los años ha hecho son comprobables en términos de la información corriente. El probar las cosmovisiones es una necesidad bíblica.



Justo parece el primero que aboga por su causa; pero viene su adversario, y le descubre (Prov. 18:17).


Los Cristianos son llamados a “examinar todo cuidadosamente” (I Tes. 5:21). Juan nos advierte a no “creer a todo espíritu” sino a “probarlos” para ver si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Juan 4:1). Observe que hemos de examinarlo todo. No hemos de asumir que solo porque una persona tiene una cadena de títulos detrás de su nombre o ha compilado lo que declara ser “evidencia concluyente” en apoyo de su cosmovisión debiésemos nosotros fracasar en escudriñar las aseveraciones que reclaman ser seguras.


Aún así, a la luz de toda la evidencia, la gente todavía se adhiere a cosmovisiones desacreditadas. ¿Cómo es posible que la gente pueda mirar la misma evidencia y aún así llegar a conclusiones diferentes? ¿Por qué una cosmovisión continúa teniendo autoridad para tantos aún cuando ha sido desacreditada por una enumeración de los hechos? Estas y otras preguntas nos ayudarán a entender la composición y desarrollo de las cosmovisiones.


La cosmovisión más fundamental de Ehrlich acerca de los seres humanos y del orden creado colorea los hechos de tal manera que impacta fatalmente sus nociones. Para Ehrlich,



El rechazo de estos esquemas de creencia permite a Ehrlich y a sus seguidores manipular los datos para que se ajusten a su cosmovisión prefabricada. Todos los otros hechos, especialmente aquellos que no apoyan su cosmovisión, son ignorados o falsificados. Ehrlich construyó de forma insustancial hechos de cosmovisión como usando un colador, dejando pasar a través de sus huecos solo aquellos hechos que se ajustan a dimensiones predeterminadas.


Para algunos el movimiento ambientalista de los tiempos modernos es “como una nueva religión pagana, adorando árboles y animales y sacrificando personas,’ dice Charles Cushman de la Alianza para los Usos Múltiples de la Tierra. ‘Es una guerra santa entre religiones fundamentalmente diferentes.’”23 Aunque no todos comparten la etiqueta de “nueva religión,” las cosmovisiones conflictivas y en competencia ciertamente están en funcionamiento y los hechos son por consiguiente interpretados según cada marco. Esto es verdad de toda cosmovisión, sea sobre la realidad de los milagros, evolución / creación, economía, leyes, ciencia o la existencia de Dios. Las cosmovisiones gobiernan la manera en que pensamos y actuamos. La vida total es vista a través de las lentes de las cosmovisiones.


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1 Paul R. Ehrlich, La Bomba de la Población, ed. rev. (Rivercity, MA: Rivercity Press, 1975), xi. Citado en la obra de Thomas Sowell, La Visión del Ungido: La Autocongratulación como la Base para una Política Social (New York: Basic Books, 1995), 67. En la primera edición Ehrlich declaró: “No hay hoy suficientes alimentos. Cuánto habrá mañana es algo que está abierto al debate. Si los optimistas están en lo correcto, el nivel de miseria de hoy será perpetuado dentro de quizás unas dos décadas en el futuro. Si los pesimistas están en lo correcto, las hambrunas masivas ocurrirán pronto, posiblemente a inicios de los 1970’s, y ciertamente para inicios de los 1980’s. Hasta aquí la mayor parte de la evidencia parece estar del lado de los pesimistas, y debiésemos planear sobre la noción de que ellos están en lo correcto. Después de todo, ¡unos dos billones de personas no están siendo alimentados apropiadamente en 1968!” (Paul R. Ehrlich, La Bomba de la Población [Binghamton, NY: Sierra Club, 1969], 36-37).

2 La excepción al “incremento en la expectativa de vida” son las rampantes enfermedades similares al SIDA en las naciones Africanas. Esta epidemia tiene poco que ver con el crecimiento de la población y más con la elección de los estilos de vida y las pobres condiciones sanitarias.

3 Jeff Nesmith, “6 Billones y Creciendo Rápido,” The Atlanta Journal / Constitution (Octubre 10, 1999), D3. Las familias grandes eran a menudo necesarias debido a la alta tasa de mortalidad infantil, el cuidado familiar a largo plazo (seguridad social), y el trabajo. Con mejor cuidado médico, las economías capitalistas, y los avances en la tecnología, las familias promedio deciden tener menos hijos.

4 Paul R. Ehrlich, El Fin de la Opulencia: Un Anteproyecto para Su Futuro (New York: Ballantine Books, 1974).

5 Michael Fumento, “El Pesimista Paul Ehrlich Ataca de Nuevo,” Investor’s Business Daily (Diciembre 16, 1997).

6 Citado en Fumento, “El Pesimista Paul Ehrlich Ataca de Nuevo.”

7 El cobre está siendo reemplazado por la “fibra óptica,” es decir, vidrio, que se hace de la arena.

8 Para un registro de la apuesta, véase John Tierney, “Apostando el Planeta,” New York Times Magazine (Diciembre 2, 1990), 52.

9 Véase Arnold Hite, “El Pequeño Pollo También Estaba Equivocado Acerca del Petróleo,” Wall Street Journal (Febrero 3, 1988).

10 Citado en Mary Fagan, “El Sheikh Yamani predice caída del precio a medida que finaliza la edad del petróleo,” London Telegraph (versión electrónica), Edición 1857 (Junio 25, 2000).

11 Alvin Rabushka, Hong Kong: Un Estudio de Libertad Económica (Chicago: University of Chicago Press, 1979).

12 Thomas Sowell, The Economics and Politics of Race: An International Perspective (New York: William Morrow, 1983), 212.

13 Sowell, Economics and Politics of Race, 211.

14 Paul R. Ehrlich y Anne H. Ehrlich, La Explosión Población (New York: Simon and Schuster, 1990).

15 Sowell, The Economics and Politics of Race, 214.

16 David Chilton, Cristianos Productivos en una Era de Manipuladores de la Culpa, 3ª rev. ed. (Tyler, TX: Instituto Cristiano para la Economía, 1996), 113-21, esp. 119.

17 Gary North, Experimentos Económicos Puritanos (Tyler, TX: Dominion Press, 1988).

18 Véase el informe de estas políticas socialistas en De la Plantación de Plymouth, 1620-1647 por William Bradford, el texto completo, con Notas y una Introducción por Samuel Eliot Morison (New York: Alfred A. Knopf, 1970), 119-124.

19 Ben Bolch y Harold Lyons, Apocalipsis No: Ciencia, Economía y Ambientalismo (Washington, D.C.: El Instituto Cato, 1993), 26.

20 Walter E. Williams, “Actualización Ambientalista,” artículo que se encuentra en www.worldnetdaily.com (Junio 22, 2000).

21 Ben J. Wattenberg, El Control de los Nacimientos: ¿Qué Pasa cuando la Gente en los Países Libres no tienen Suficientes Bebés? (New York: Pharos Books, 1987) y Ben J. Wattenberg, “La Explosión Demográfica se ha Terminado,” New York Times Magazine (Noviembre 23, 1997).

22 Steven W. Mosher, “La Disminución de la Población de Japón Mantiene la Recesión” (Junio 15, 2000). Publicado por el Instituto de Investigación en Población.

23 Michael Satchell, “De cualquier color excepto Verda,” U.S. News & World Report (Octubre 21, 1991), 75.