Y Ahora, ¿Cómo Vamos a Vivir?

Por Richard A. Jones

Charles Colson es un incansable obrero del Señor y un escritor excelente como "Y Ahora, ¿Cómo Vamos a Vivir?" (YACVV) claramente lo demuestra. Su diagnosis histórica - fácil de entender - de nuestro descarrilamiento cultural en la parte 13 es casi inmejorable. Tuve el privilegio de reunirme con Colson hace muchos años en una ocasión cuando el Espíritu Santo estaba haciendo buen uso de su primer libro, "Nacido de Nuevo", al dirigirme a Cristo. De manera que estoy más que agradecido con él y su sentida narrativa al ser usada como un asistente en lo relativo a la salvación en mi propia vida. Por medio del ministerio de Fraternidad Carcelaria, de conferencias alrededor del mundo, y una docena de libros, Colson ha traído - a miles - un mensaje que cambia vidas. Sin embargo, mi sincero respeto y gratitud no me impiden presentar dos contra-acusaciones contra las propuestas para reparar la cultura presentadas en YACVV.

Los Estados Unidos se encuentran tan abrumados con una enfermedad moral de proporciones críticas que sólo un tratamiento bíblico, un plan lo suficientemente radical como para despertar a millones - no solamente miles - será suficiente. Tristemente, el excelente propósito de Colson de equiparnos para redimir la cultura a través de una cosmovisión Cristiana es tan escasa de profundidad teológica y tan limitada a una aproximación que solamente toca los síntomas que es más diagnósis e historias que el texto quirúrgico requerido. De esta obra, su magnum opus, deseaba tremendamente algunas observaciones de esas que remueven obstáculos. En vez de eso, fueron apareciendo delante de mi mente una serie de "tópicos superficiales".

Mientras experimentaba con el impresionante tamaño y el obligatorio enorme número de viñetas y frases para sentirse bien - en lo cual Colson es un experto - descubrí un aspecto más bien enigmático. Muchos de sus libros previos contienen estos temas comunes:

* Vienen los bárbaros.

* Los Cristianos necesitán estar ocupados.

* Cristo viene, de manera que si todo lo demás fracasa, en cualquier caso el rescate está cerca.

En YACVV los bárbaros ya están aquí, pero francamente es extraño que ya no hay más referencias significativas al "pronto retorno" de Cristo. ¿Por qué?

Entre otras cosas, los encabezados como el Y2K y las crísis del tiempo del fin han venido y se han ido. Con el pasar del tiempo, aún aquellos inflexibles con respecto al tema del tiempo del fin como Jerry Falwell, James Dobson, Pat Robertson y otros están haciendo mucho menos referencia al evento "inminente" o al llamado "rapto/rescate". Quizás estas tendencias de la opinión pública han persuadido a Colson que la batalla por la mente ahora rampante entre Cristianos y las fuerzas seculares pueda continuar por un tiempo significativamente más largo de lo que previamente pensaba. Quizás es esta necesidad sentida que le dirigió a proveer un manual de reparaciones aún más grueso y pesado que lo usual.

Y es un manual de reparaciones. Su propósito (xii) es instruirnos en cómo cooperar con la gracia común de Dios al presentar el Cristianismo como una cosmovisión total con la meta de redimir la cultura. Las áreas tomadas como blanco incluyen: las universidades y las escuelas públicas (340), la música (465), la comunidad científica infectada de evolucionismo (430), evangelismo vía barbacoas en las terrazas (414), persuasión y buenos ejemplos (410, 414), asistir a conciertos y museos (450), el ánimo por parte de la Iglesia del uso de las artes (453), mejoramiento de la televisión (463), la política (397, 418), los boicots (472), y muchos otros.

Pero, tristemente ausente de esta ambiciosa lista se encuentra un estandard ético irrefutable, trascendente, por el cual millones serían irresistible e inspiradoramente dirigidos al activismo militante. Tampoco se encuentran allí los aplicaciones estratégicas y tácticas garantizadas para eliminar las patologías seculares, relativistas y posmodernas diseminadas por nuestros comprometidos enemigos. En vez de eso, Colson sugiere un algo indefinido pero aparentemente auto-evidente "Cristianismo". Muy bien, pero por favor, con profundidad y con claridad, ¿Qué es este "Cristianismo"? [1]

A pesar de contar con 500 o más páginas él no nos lo dice. Los detalles profundamente importantes simplemente no están allí. Imagine a cuatro clérigos enfrascados en una tarea de reparación: Un bautista, un Judío, un Católico y un Luterano, todos dedicados a motivar a su gente para un proyecto cooperativo de reparación de la cultura. Ellos tendrían un tiempo bastante difícil solamente yendo a través de meras opiniones individuales. No hay virtualmente ni una referencia escritural específica para aclarar la definición de Chuck de "Cristianismo".

Más allá del evangelio per se él pudiera haber provisto precisión al incluir, "Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre" (Eclesiastés 12:13). "Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos" (1 Juan 5:3). II Timoteo 3:16 declara, "Toda la Escritura [en aquellos días era solamente el Antiguo Testamento ] es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia". En estos pasajes las leyes en detalle directas e implicadas representan una plataforma de lanzamiento más que razonable de cualquier proyecto (a manera de esquema) o modelo de reparación basado en la Biblia. Así que, ¿por qué el fracaso en enfatizar la inevitable relación entre Cristianismo y obediencia? Quizás sea porque mandamientos como estos pudieran parecer un poco anticuados e irrelevantes para los lectores de YACVV, centrados en haz-lo-que-te-parezca o en "estamos bajo la gracia, no bajo la ley".

El fracaso en tratar con los requerimientos (¡y los beneficios!) de obediencia a los detalles de la moral de Dios (en lo personal, familiar, social y civil) es un gran enigma filosófico que corre a lo largo de las obras de Colson. Este fracaso es aún más paradójico cuando es evaluado por sus propios estándares. He aquí porqué: Colson se ha vuelto famoso a nivel mundial al proclamar que por lo menos una de las leyes de Dios (Exodo 22) permanece aún culturalmente válida para hoy. Lo que sigue es un sumario de su magnífica aplicación de restitución a partir del Exodo en lo que respecta a criminales no violentos y porqué esta "antigua" y poco aplicada ley del Antiguo Testamento debiera sustituir a la filosofía en bancarrota de la justicia penal Norteamericana.

La encarcelación es usada hoy en Estados Unidos para castigar lo mismo que para reformar a través de la rehabilitación y la penitencia (de allí "penal" y "penitenciaría"). En realidad, debido a que el estado, vía pagador de impuestos, colecta la no insignficante cuenta por cuarto y alimentación, ¡el hecho asombroso es que para el convicto el crimen sí paga! Todavía peor, la victima o la familia de la víctima no reciben justicia financiera ni por parte del estado ni por parte del criminal. Mientras tanto, el convicto, más a menudo que de costumbre, pasa su tiempo desarrollando habilidades criminales aún más sagaces además de actitudes aún más inmorales y contra la sociedad. Cuando el criminal sale de la carcel estas lecciones se vuelven en su propia contra, y ahora, más endurecido que nunca, se vuelve a una vida aún más criminal.

Es esta perversión de la justicia que llevó a Colson a la ley de Dios en el libro de Exodo y a las contribuciones positivas que él está haciendo entre los círculos de conferencias alrededor del mundo. Allí, proclama abiertamente que la ley de Dios ofrece algo enteramente diferente, algo mejor; es decir, verdadera justicia vía restitución directa por parte del criminal hacia la víctima. Al culpable se le asigna, en esencia, a pagar totalmente a la víctima cualquier deuda, usualmente el doble o el triple de los daños - o aún más. Posterior al pago, el castigado pero perdonado criminal es restaurado a una nueva posición de re-inicio en la comunidad. Aparentemente, Dios, aún allá en los días del Antiguo Testamento, sabía lo que estaba haciendo. ¡Y hay que dar tres hurras a Chuck por darse cuenta de ello!

Pero, por Dios, ¿qué es lo que le detiene en extrapolar el uso de los principios legales tal como lo hace aquí en Exodo 22 hacia la aplicación de todas las leyes civiles y morales divinas del Antiguo Testamento (excepto las leyes ceremoniales) y en todas las áreas de la sociedad? ¿Es que a Dios no le importa mucho el área de negocios, los medios de comunicación, la educación, la industria del entretenimiento, la medicina, el gobierno, el matrimonio, el área militar, la economía, la política, etc. igual que se ocupa acerca de la restitución? ¿Qué clase de santa inconsistencia es esta? ¿Es timidez o qué?

Considérese que en Contra la Noche (Against the Night), después de presentar entusiastamente su solución de restitución, misteriosamente echa un baldazo de agua sobre toda la tésis de esta forma: "[Pero] no sugiero que podamos simplísticamente aplicar la ley civil del Antiguo Testamento a las circunstancias modernas; ese es el error del teonomista. Más bien, informado por una perspectiva bíblica, junto con la historia, el juicio común, y la tradición, podemos usar la mente Cristiana y dar a luz entonces a la urgente alternativa que es necesaria para los asuntos de hoy" [2] Sí, demos por sentado de que hay un error allí, pero es la falla de Chuck recordar lo que la Biblia nos dice acerca de cosas tales como la historia, el juicio común y la tradición. Pablo habla con desdén de tal teoría de razonamiento de "sentido común" autónomo en Romanos 1; 1 Corintios 1:19-31; Colosenses 2:8, y en otros lugares.

Tampoco la ley de inconsistencia de Chuck es corregida en YACVV. Después del poco característico y breve asentimiento a la ley de Exodo 22 (33) él escribe: "Yo no digo, 'Haz esto [restitución] porque la Biblia lo dice así'". Pero, ¿por qué no, Chuck? Para añadir a la confusión continúa su zig-zag esquizofrénico al decirnos que "Vayan y casa y revisen su Biblia. Lean Exodo 22". ¿Qué es lo que está ocurriendo aquí? ¿Obedecemos o no Sus leyes? ¿El Antiguo Testamento de Dios tiene solamente status de honorario? ¿O entre las "mitológicas leyes arcaicas de una banda errante de campesinos testaturos" dadas por Dios hay solamente un par de ellas, minúsculas, de las cuales nosotros los oh-qué-modernos debiésemos escoger? Chuck no nos dice. Y sabemos que tiene miedo de explicar porque para probar que el teonomista está en un error (teonomista = una persona que cree que aún las mejores leyes del hombre caído son infinitamente inferiores a la ley (nomos) de Dios (theos)] Chuck nos ilumina con... con... ¡silencio! Aparentemente él piensa que la documentación real es innecesaria.

Es irónico que su aparentemente admirable aceptación de la ley bíblica en Exodo 22 haga aún más vívida su inexplicable, sí, imperdonable, negativa a promover todas las leyes de Dios como la única base legítima para toda la ley de la comunidad y de la redención cultural. ¿Qué? ¿Piensas tú que hay reglas mejores? [3] El dilema con esta (sí, tímida) aproximación es que una cultura, en el pensamiento de Colson, es, por ausencia de comparecencia de un modelo alternativo, gobernada últimamente por reglas y opiniones siempre cambiantes de parte de los hombres. Esto es así porque sin las especificaciones de la Biblia (o sus principios implícitos), todo con lo que somos dejados es con la pendiente resbalosa del "juicio común" como el gran estandard para asuntos tales como el aborto, la homosexualidad, la pena capital, la ética en los negocios, la medicina, la ley y el gobierno, etc. Pero, algunos podrían protestar, "¿qué acerca de la separación de la iglesia y el estado?" O, qué acerca de, "¿No debieran los decretos de la Biblia referentes a la conducta humana estar restringidos a la iglesia y al hogar?" ¿No supone que la arena pública de la democracia esté libre de los valores bíblicos aún cuando todavía se permitan los "principios" de tolerancia, pluralismo, diversidad, lo que conviene políticamente, multiculturalismo, no-hay-verdad-absoluta, y si-te-sientes-bien-hazlo?

Algunas de estas reservas tienen legitimidad y se debe hablar sobre ello, pero Chuck no lo hace. Sospecho que es porque él sabe en su corazón que decenas de millones de Americanos adultos sentirían solamente el más profundo desdén por tales proposiciones tremendamente "ridículas" tomadas de la Biblia. Y también podría causar una gran agitación dentro de la comunidad Cristiana. Pero, su negativa para asumir el reto también ha resultado en que pierda el grupo sencillo más importante al cual podría haber apuntado, es decir, la juventud Cristiana, lo que me trae a mi segunda acusación y señalamiento.

Desanimante en extremo es el derrumbamiento desconcertante de Colson - el sistema de educación pública. Es especialmente sorprendente dado que él es sino tímido y apocado al criticar la cultura de la educación pública y su contribución destructora a la América del siglo veinte. Una significativa porción del libro se relaciona con la enorme indoctrinación anti Cristiana que está tomando lugar en las escuelas públicas - el Gulag - donde el 95% de la juventud Cristiana de hoy está siendo preparada para la disfunción como adultos el día de mañana. Algunas de las referencias a la crítica de las escuelas pueden encontrarse en las páginas 48, 49, 51, 61, 90, 93, 139, 322, 329, 331, 333, 335, 375, 376, 420, 428 y podrían ser más.

Pero entonces es donde se somete. La mayoría del derrumbamiento desconcertante se encuentra en las páginas 326, 329 y 336-343. Allí aprendemos implícitamente que las escuelas públicas controladas por la NEA debieran ser preservadas (aunque se les implore diplomáticamente que se reformen) mientras los padres hacen lo mejor que pueden durante las tardes en el hogar para proveer controles que remedien el daño! ¿Está Ud. sentado? ¿Es esto realista? Pelear y ganar la batalla intelectual por la redención amplia de la cultura tomará un poco más que una hora por día de contra-entrenamiento clandestino, al estilo de la guerrilla. La mayoría de nosotros sabemos que entre la escuela y la TV el enemigo tiene el control monopólico sobre las mentes de nuestros jóvenes por casi diez horas al día.

Debemos comenzar compitiendo con nuestro bien adoctrinado adversario (es decir, la mayoría de la sociedad). Pero, adquirir las habilidades de cosmovisión necesarias no es tarea fácil. Es tan difícil como llegar a dominar el ajedrez, el golf, el debate, el piano y cosas similares donde el mínimo de competencia viene solamente con la intensa práctica diaria. Esa es la razón por la cual los padres que deseen reparar la cultura y ganar la guerra debiesen tener a sus niños en entrenamiento Cristiano todo el día, cada día, sin perder el tiempo con terapia después de la escuela ... ¡y todavía pagar por ello! Seguramente Chuck puede ver la verdad en esto.

Digo, dadnos de regreso al Colson que resistió valientemente la dureza de las prisiones durante su encarcelación posterior al Watergate. ¿No se ha dado cuenta que los zelotes profesionales y sus secuaces dentro del sistema de educación estatal/federal se encuentran totalmente comprometidos a su destructiva agenda humanista lo mismo que él dice que está comprometido con la suya propia? Chuck, quien es hipersensitivo hasta el punto de temer que él mismo vaya a golpear muy duramente el bote ecuménico que él mismo pilotea si insiste en navegar usando normas teonómicas, y quien se encuentra masivamente sobre concentrado en la "doctrina" popular (y falsa) de la separación de la iglesia y el estado, ha dejado que sus instintos que comprometen la fe le hagan perder de vista una verdadera doctrina auto-evidentemente: la separación anti-estatista de la escuela y el estado.

Afortunadamente, gracias el creciente movimiento de "no a las escuelas públicas" entre aquellos que educan a sus hijos en sus propios hogares y (algunas) entusiastas escuelas Cristianas privadas, no todos nuestros niños están siendo transformados en seres inferiores tanto académica como moralmente. Con sermones bien pensados, con apoyo profundo de la iglesia y púlpitos que respaldan el desarrollo del intelecto (un buen punto que se toca en la página 34), esperanzadoramente más padres verán la sabiduría de hacer a un lado las escuelas y universidades públicas para, de esta manera, optar por una educación que honre más a Dios para la próxima generación de Cristianos... si es que va a existir alguna.

Colson publicó este libro interesante y fácil de leer con un propósito fabuloso. Pero, se queda corto por no apelar ni a la Biblia sola ni a las especificidades Bíblicas en lo que respecta a las verdades y respuestas últimas. Tampoco se identificó un problema clave, el del relativismo Cristiano. Una segunda falla fue su timidez en entrar en batalla con nuestra religión estatal: el humanismo secular de las escuelas públicas, donde se celebran servicios seis horas al día y el mensaje de las buenas nuevas es la destrucción del Cristianismo. Sus muchas proposiciones y soluciones, no importa cuán elevadas en pensamiento o inspiracionales, fueron desafortunadas (que provocan frustración). Como es tan frecuentemente el caso con los libros de Colson, YACVV no le ofrece a los Cristianos pensantes e interesados ninguna nueva munición o direcciones específicas de algún valor particular.

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1.        Otros sinónimos para "Cristianismo" usados frecuentemente a lo largo de YACVV incluyen: Consenso Cristiano, Cosmovisión Cristiana, Principios Divinos, Ley Natural, Grandes Verdades de la Escritura, Cosmovisión Total, Sistema de Vida Comprehensivo (todo abarcativo), etc., todos indefinidos. Tristemente, cualquier referencia útil a conceptos tales como la Ley de Dios en Detalle, los Diez Mandamientos, las Leyes Casuísticas del Antiguo Testamento, etc., están ausentes.

2.        Charles Colson, Contra la Noche (Ann Arbor, MI: Servant Publications, 1989), 1678. Énfasis añadido.

3.        Para una mirada fascinante acerca de la validez de la ley Antiguo Testamentaria para hoy, véase Romanos 7:12, 14, 16, 22; 13:3, 4, 9, 10; Juan 14:15; 1 Timoteo 1:8-10; 1 Juan 3:24; 5:2, 3; y II Juan 6.

Este artículo apareció originalmente en la revista "Cosmovisión Cristiana" del mes de Junio del 2,000 publicada por American Vision.