¿Podemos entender a Osama?

Rev. R. E. Knodel, Jr.

Oct. 9, 2001

La principal queja de Osama bin Laden contra EUA es que estamos traspasando / profanando la tierra santa de Arabia Saudita. Su ira ha sido encendida principalmente desde la Guerra del Golfo cuando nuestros campos militares fueron establecidos allí. ¡Simplemente quiere que nos salgamos de allí! Y eso sería "fácil", excepto por el hecho de que si salimos el régimen Saudita podría ser derribado, y eso dejaría el suministro de petróleo del mundo en manos inciertas, aún radicales. Esto enfurece también a Bin Laden, porque dice, "¡Ese es nuestro petróleo y nuestra tierra, no suya!" ¡Así que él lo interpreta como una trasgresión comercial y política lo mismo que una trasgresión religiosa! Pero su acusación básica es simplemente que estamos profanando tierra sagrada. Simple y aún así tan complejo. No se nos ha dicho esto ni por parte de los medios de comunicación ni por parte del gobierno.

¡Bin Laden odia la familia Real Saudita casi tanto como a los EUA! Después de todo, ¡ellos abrieron la puerta a la profanación! Ellos representan para los Musulmanes más pobres un régimen totalitario y represivo. Son Musulmanes muy estrictos, pero no parece importarles el pueblo común - quienes están yendo a la bancarrota a pesar del "dinero - petróleo" de la nación. Bin Laden es más un idealista, un hombre del pueblo - a pesar de su trasfondo de enorme riqueza. Su ciudadanía ahora, por increíble que parezca, es simplemente la de "el mundo del Islam;" ¡los Sauditas revocaron su ciudadanía Saudita el 4 de Septiembre de 1994! ¡Él es un "hombre sin patria”.

Bin Laden estaba también celoso (personal y religiosamente) de los EUA porque se miraba a sí mismo como un profeta moderno que quería defender a Arabia Saudita contra el mismo Saddam Hussein. Había hecho una más bien famosa profecía (¡en el medio Oriente!) - un año antes de la realidad - de que Hussein invadiría Arabia Saudita. Cuando ocurrió Bin Laden fue percibido como un profeta.

Pero la Familia Real Saudita no le dejaría dirigir la defensa de su tierra. Estaba empecinado en traer un ejército mujahedeen desde Afganistán para defender Arabia Saudita. Pero, en lugar de ello, la familia real invitó a los infieles (léase EUA) para que les defendieran. Los Sauditas hicieron esto porque no confiaban en Osama para asignarle poder - trayendo un ejército fanático a través del proverbial río Rubicon, como la ciudad de Roma imperial lo hubiera visto - dentro de las fronteras de Arabia Saudita. Ellos sabían del desprecio que los mujahedeen sentían hacia ellos, ¡y confiaron en los infieles más que en sus hermanos Islámicos!

El más grande error de nuestro gobierno es tratar de resolver este problema de una manera atea y secular. Cualquier fuerza que se esté necesitando ahora, ¡la última solución vendrá a través de reevaluar nuestra forma de aproximación al mismo! El mismo Bin Laden admite que el problema del Islam con los Judíos se va "bastante hacia atrás" en el tiempo.

Está fundamentado en el celo fraternal de Ismael (el hijo de la infidelidad de Abraham a través de su esclava Hagar, ¡quien se transformó en el padre de las tribus y naciones Arabes!) hacia Isaac (el hijo de la fe de Abraham a través de su esposa Sara y, en última instancia, ¡el padre de las doce tribus de Israel a través de su hijo Jacob!).

Debido a que los modernos Estados Unidos miran poca relevancia en el Dios de la Biblia trata de resolver sus problemas "científicamente." A decir, la ciencia de la política, vista como religiosamente antiséptica, que procede a través de las líneas de nuestro moderno Departamento de Estado. Pero de esta manera los Estados Unidos aparecen aún más odiosos a los ojos del mundo Islámico. Aparecemos como ateos e infieles, gente sin ningún tipo de sofisticación religiosa. Ellos pueden odiar a aquellos hermanos de Isaac / Jacob, pero al menos estos son "hermanos" distantes. ¡El secularismo ni siquiera se encuentra en los esquemas históricos!

De allí que nuestro prejuicio anti-Cristiano nos ha metido en un "aprieto aún más pegajoso." Nuestra aproximación debiera ser: (1) Mostrando respeto por su fe, aún cuando estamos en desacuerdo con ella como Cristianos. No tratarles como "cabezas enrolladas con toallas" y "monta camellos", sino más bien como un gran pueblo (¡la posición Escritural! - Génesis 17:20. Los Ismaelitas en último término suplantaron a las tribus originales Cananitas, ¡así que hoy, literalmente tenemos a los Isaac/Jacobitas viviendo como una Isla entre un mar de Ismaelitas! ¿Cómo podemos menospreciar esta perspectiva y esperar salir adelante? (2) Exhortarles siguiendo lineamientos Bíblicos: ¡Su "problema" es básicamente un problema de familia que se ha "salido de las manos”! ¡El celo de dos hermanos de diferentes madres! Y al recordarles a ellos esto, a pesar de su herencia real como hijos biológicos de Abraham, deben en último término tragarse su orgullo para seguir siendo hijos espirituales de Abraham.

Mientras tienen a Abraham como alguien muy querido, deben bregar con el hecho de que la bendición de su padre fue dada a Isaac, y que fue perfeccionada en último término en la "simiente" única de Abraham, Jesucristo. (Gálatas 3:29). "si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa."

El debatir sobre "justicia" con el mundo Islámico desde la posición del secularismo no lleva a ninguna parte. Pero aún el moderno Ismaelita puede entender el derecho del padre a bendecir al hijo de su propia escogencia. Puede que no les guste, pero en la gracia de Dios, pueden - con el tiempo - llegar a aceptar la soberana decisión de Abraham/Dios. Esto es, al menos, "hablar en su lenguaje".

Todos los hombres, no solo los Ismaelitas, deben doblar su rodilla ante las órdenes de Dios. Los deseos/pasiones de los hombres no son Dios. Nuestra política exterior entonces sería una de evangelismo, aunque a partir de una posición informada y afectuosa.

¡Si los Estadounidenses nunca han conocido a alguna persona Árabe debieran saber que éste último puede ser maravillosamente cálido y afectuoso! ¿No les podemos hablar de esta manera, aún si también les hablamos desde una perspectiva dogmática y Bíblica? En otras palabras, debemos ser firmes, pero amantes. ¡Realmente amantes!

Hasta que nuestro Departamento de Estado admita que no puede resolver este dilema sin primero arrepentirse ellos mismos, ¡estaremos lanzando buen dinero y buenas vidas a la nada! ¿Puede el lector ver cómo Dios nos ha atrapado, como Estadounidenses, en un laberinto sin solución - en tanto que menospreciemos la Biblia?

En un sentido, la Biblia debe desalentar a cada una de las partes, en tanto que se aparten de ella. Dice que los hijos de Ismael nunca serán capaces de vencer a los hijos de Isaac, hablando de la bendición de los postreros días para los Judíos (Rom. 11:1ss). Y enseña a los Judíos que ninguna aproximación Zionista, secular/nacional jamás traerá verdadera paz (Mat. 23:39). De manera similar el Occidente secular no será capaz de forzar a los Ismaelitas a aceptar su secularismo ateo, en tanto que Dios ha dado una cierta gloria a los Hijos de Ismael.

En un sentido, es el Dios de la Biblia contra los departamentos de estado del mundo. En el caso de los EUA el nuestro está en verdad localizado en Foggy Bottom (el abismo lleno de neblina). Se halla aquí desesperadamente confundido. ¡Es como el ciego guiando a otro ciego! Hasta que nuestro Departamento de Estado no regurgite su propio menosprecio secular por el Dios de la Biblia, serán como los Judíos y los Árabes: ¡Intentando resolver lo que no tiene solución!

La Biblia declara que todas las profecías de paz mundial son cumplidas en Jesucristo (2 Cor. 1:20). Jesús es la clave a la paz política duradera, ¡a pesar de la aversión del moderno hombre político hacia Él!

En nuestro clima presente, los Judíos seculares (Zionistas), los Estadounidenses ateos, y los Ismaelitas rechazadores del pacto se han lanzado todos juntos en una batalla del desierto de vida y muerte – sin ninguna agua dadora de vida.

Dios quitó la escritura de propiedad sobre la tierra de manos de los Ismaelitas en el Libro de Josué. Él hizo lo mismo a los Judíos en el año 70 d.C. profetizado claramente en Su maldición de cesación de estatus con la nación del pacto en Mateo 23:38 (el cual cita del Salmo imprecatorio 69:25). Esta maldición fue pronunciada por el Gran Profeta, Cristo Jesús. ¡Él dice que les deja su casa “desolada”! Todos y cualquiera de los antiguos reclamantes a esta tierra son hoy simplemente “intrusos.” Ninguno de ellos ostenta una escritura legal de parte de Dios.

Aún así Él extiende la esperanza e invitación en el mismo próximo versículo de Mateo (23:39) que los Judíos (e implícitamente todos Sus enemigos, ¡léanse Ismaelitas y Americanos!) serán injertados en un nuevo pacto cuando se humillen ante el Señor de aquel pacto – Jesucristo. ¡Cuando le llamen “bendito”, así serán ellos también!

La Crisis del Medio Oriente es simplemente una de dimensiones Bíblicas. Los secularistas, los incrédulos y los hombres carnales nunca la resolverán. Los nombres de los gurús de nuestro Departamento de Estado pasarán, pero la definición y prescripción Bíblica para la paz permanecerá.

No importa la nacionalidad de uno, Judío, Árabe o Estadounidense: ¡todos los que se lancen contra la Roca serán despedazados! Todos los que la acepten serán juntos bendecidos – como hermanos – en el nuevo reino mesiánico (Jesús) de Dios.

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El Rev. R. E. Knodel, Jr. Pastorea la Iglesia Gracia de la OPC en Lynchburg, Virginia. También enseña filosofía en el Christ College en la misma ciudad. Puede ser contactado en la siguiente dirección: KnodelJr@aol.com

Este artículo fue tomado de http://www.chalcedon.edu