Caín: Un Asesino, Un Mentiroso y un Legislador

Por Frederick Nymeyer

Copyright © 1955 Liga del Calvinismo Progresivo

Caín es descrito como el primer asesino quien bajo una furia de celos mató a su hermano Abel. Estamos en contra del asesinato, y contra el mal ejemplo de violencia que Caín estableció.

Caín era también un mentiroso. Dios le preguntó a Caín dónde estaba su hermano Abel. Caín replicó: ¿Soy yo el guarda de mi hermano? Caín estaba mintiendo en una manera muy experta; estaba evadiendo la pregunta hecha originalmente. Dios hizo la pregunta porque Él sabía que Caín había matado a Abel. Caín contestó preguntando, ¿Tengo que fijarme en mi hermano y saber exactamente donde está y también tengo que cuidarlo?

Es un argumento bastante desgastado hablar acerca de la obligación de "guardar" a un hermano cuando de hecho lo acabas de matar. No era una pregunta sobre ser el guarda de su hermano sino de ser el asesino de su hermano.

Tenemos un problema interesante. ¿Sacó a relucir Caín el argumento de no ser el guarda de su hermano, creyendo que Dios diría que Caín era en realidad el guarda de su hermano, o levantó Caín una defensa para sí mismo que él creía que Dios aceptaría? Un hombre no presenta una defensa que él cree que el juez no aceptará. Él hace lo contrario; promueve un argumento que él cree que el juez aceptará. Esa es nuestra opinión del argumento de Caín, pensamos que él creía que Dios no disputaría la proposición que Caín no tenía que fijarse en Abel, apoyarlo y mimarlo.

Creemos que el argumento de Caín era válido, a saber, que él no era el guarda de su hermano en el sentido que él tuviese que andar rondando a Abel en su granja para ver si nada le había ocurrido, o que mientras lo seguía él (Caín) podía descuidar su propia esposa e hijos y sus rebaños. De cualquier forma, a medida que la población creciera, Caín hubiese tenido un mayor problema en cuanto a quién debía él proteger – su propia esposa e hijos, o a todos sus hermanos, hermanas, sobrinas y sobrinos, primos segundos, los sobrinos de los sobrinos, etc. Si él tenía que protegerlos a todos, apoyarlos a todos, ser el "guarda" de todos ellos, Caín hubiera pronto estado más que ocupado.

Sabemos de Cristianos hoy que son devotos pero parecen nunca haber emprendido la labor de ser guardas de sus hermanos y vecinos. Esos Cristianos se fijan en sus propios hijos, pero rara vez se molestan en cuanto a sus hermanos y hermanas, o sobrinas y sobrinos, mucho menos parientes relacionados más distantes.

Es interesante que Dios no le contestó a Caín diciéndole que Caín debía ser el guarda de su hermano, esto es, en el sentido de cuidar de su hermano. Ni tampoco la Escritura en el mismo sentido, como la portavoz de Dios, dice más en alguna otra parte; Jones es el guarda de su hermano; o que todos los hombres son los guardas de sus hermanos.

El principio que Caín formuló como su defensa fue un principio bueno; él no tenía que ser un pastor, o un guarda, de su hermano ya crecido. Pero estaba mintiendo a dar una impresión totalmente falsa. Él no había estado en sus propios asuntos y dejado a Abel que se preocupara por los suyos (de lo cual Abel, indudablemente, era totalmente capaz) sino que había saltado sobre la cabeza de Abel y le había matado. No fue para nada una pregunta de si tenía que seguir a Abel por todos lados para protegerle y 'guardarle'; en lugar de ello era una pregunta sobre ser llamado a cuentas por haber matado a Abel. El caso era un hecho de asesinato, y no un principio de no ser responsable por cualquier otro ser humano sobre el planeta.

Pero, ¿qué hace la gente? Ellos consideran que Caín estaba tan equivocado cuando dijo que él no era el guarda de su hermano, como equivocado estaba en cuanto a que él era el asesino de su hermano. Tales personas extienden la prohibición de asesinato para incluir la necesidad de apoyar al vecino. La extensión no es escritural.

En el período de un año más o menos hemos intercambiado correspondencia con un hombre joven de los Países Bajos que quería un garante con el propósito de inmigrar a los Estados Unidos. Eventualmente inmigró a Canadá. La Asociación Cristiana Laboral de Canadá publica un periódico, El Guía. En el número de Mayo de 1955 hay un artículo titulado "Sindicatos - ¿Dónde está Cristo?". El artículo está firmado con las mismas iniciales de nuestro joven amigo Holandés.

El artículo contiene las siguientes declaraciones:

Creemos que todo hombre es el guarda de su hermano... Debe haber un estándar básico de vida para todos los hombres. Empleo pleno, un sistema salarial anual cada vez que sea posible, subvención que cubra ampliamente a la familia, ausencia de discriminación racial y co-asociación.

Otra vez está aquí la extensión fatal de la ley Bíblica del amor a la ley anti-Bíblica del amor del socialismo-comunismo; eso es exactamente lo que el socialismo-comunismo enseña, a saber, que yo soy el guarda de mi hermano. La ley socialista-comunista del amor, la de a cada uno de acuerdo a su habilidad y a cada uno de acuerdo a su necesidad, no podía ser mejor resumida de lo que ha sido en esta publicación obrera donde leemos "todo hombre es el guarda de su hermano".

Caín, indirectamente, le ha hecho mucho daño a la humanidad dándole al hombre una excusa para creer que los hombres son los guardas los unos de los otros de lo que hizo por matar a Abel. El efecto de Caín sobre la mala ética es penetrante y perenne; su asesinato de Abel fue un simple acto.

Estamos en contra de Caín como asesino, y en contra de Caín como mentiroso, y en contra de Caín como el hombre que declaró un principio bajo condiciones que ha resultado en una mala interpretación casi universal.