La Línea Final

por Dennis Peacocke

Enero 2,000

Estados Unidos, con una mentalidad orientada a la disfunción

Un artículo reciente por Eric Cohen publicado en el Washington Times trataba con la creación que se está llevando a efecto de Estados Unidos como un "estado terapéutico". De acuerdo con un reciente informe de la oficina del Cirujano General, el guardián del estado de salud de nuestra nación, más de 500 millones de Estadounidenses sufren de enfermedades mentales cada años. ¡Lo creo, y corremos hacia elllas diariamente, especialmente en las super-carreteras! De veras amigos, eso es aproximadamente una cuarta parte de nuestra población que admite o que es diagnosticada como suficientemente desorientada como para ser clasificada "mentalmente enferma". ¿Es posible que el quebrantar las leyes de Dios nos cause el caer en tal estado? Me imagino que sí.

El reporte, claro, nos abre de par en par al Gran Hermano quien, a su vez se nos presenta abriendo otra avenida, a expensas de los que pagan sus impuestos, para permitir al gobierno civil que nos sane y que nos haga a todos "iguales", "sanos" y nos haga sentir bien. El hecho de que Washington D.C. siente nuestro dolor y de que extraerá de nosotros todo el efectivo necesario para sanarnos de seguro que ya me hace sentir bastante bien. Quiero decir que, si Washington no puede resolverlo, estamos hechos una piltrafa.

Así que preparémonos a esperar una nueva disposición legal para alcanzar nuevos niveles de salud. Esperemos nuevas invasiones a la privacidad en el lugar de trabajo para dejarte ver cuán enfermo estás en realidad, y lo más importante, quién te está enfermando, para que así podamos emitir nuevas leyes contra ellos y crear todo un conjunto de nuevas formas burocráticas en el proceso. "Me enfermas" o "Estor enfermo de este trabajo" adquirirán un significado más horrendo y, lo que es mejor, digno de litigio.

La "locura temporal" se volverá más que una súplica técnica legal para evadir la responsabildad personal por un crimen, se volverá una salvaguarda social cada vez más amplia para egos colectivamente dañados y hacer fluir la energía libinidosa. Ya me siento más enfermo solamente de pensarlo.

Como el Sr. Cohen y cualquiera con un poquito de verdadera perspicacia apuntaría, el asunto real es qué está causando nuestra disfuncionalidad colectiva, y ¿dónde yace la verdadera posibilidad de auténtica sanidad? Ciertamente no con el Gran Hermano u otra invasión gubernamental de psico-blablá. Si somos seres creados, y lo somos, antes que producto de las algas más mucho tiempo, entonces nuestra salud mental se encuentra en relación a los propósitos generales para los cuales fuimos creados, y de nuestra aceptación gozosa al pensamiento y las guías de conducta que subyacen a esos propósitos. En otras palabras, al violar lo que fuimos creados para ser y hacer nos sentiremos hundidos porque no estaremos funcionando correctamente. ¡Wow, qué profundo!

Mientras hacemos una pausa para reflexionar en hacia dónde estamos yendo en este próximo siglo y milenio, seríamos sabios si reconsideramos la cuestión de nuestro propósito al estar aquí en vez de "lo que queremos de la vida". Si no lo hacemos, la enfermedad mental continuará creciendo, asfixiando la vida de nuestra cultura a medida que los EUA se vuelve una enorme Escuela Columbine. "Enfermedad mental", en la mayoría de los casos, es sólo otra palabra para desobediencia, y eso es el centro de la cuestión.

Principio para este mes: La vida centrada en uno mismo es una enfermedad espiritual.