Una Carta Informativa de Doug Phillips

y el Forum Visión, Inc.

"Mujeres y Niños Primero", no muertos.

Apreciados Amigos:

Este próximo sábado por la noche (14 de Abril), hace ochenta y nueve años, cientos de hombres hicieron una decisión, conscientes de morir, en lugar de dejar que sus esposas y sus hijos enfrentaran la muerte en las heladas aguas del Atlántico Norte. Aún cuando su verdadera historia ha sido pervertida por los productores modernos de Hollywood e ignorada por ciertos historiadores, el legado y las lecciones de los hombres del R. M. S. TITANIC continúan viviendo.

Claro, en días de nuestra era actual en las que mujeres militares están piloteando misiones de bombardeo sobre Bagdad y compartiendo las trincheras en Bosnia, pudiese parecer extraño hablar de hombres sacrificándose por mujeres. Pero por casi 2,000 años, se entendió este principio como fundamental a la cultura y la civilización Cristiana.

El poder detrás de este principio me fue claramente ilustrado durante un viaje a Japón el mes pasado. Me estaba dirigiendo a una audiencia de alrededor de unos 200 Cristianos Japoneses cuando les relaté la historia del TITANIC - de cómo hombres acaudalados de primera clase cedieron sus asientos a mujeres lavanderas que viajaban en tercera clase; de cómo los esposos miraron a los ojos de sus esposas y se dijeron adiós para siempre; de cómo los hombres Cristianos cedieron sus salvavidas y rogaron por sus almas aún al momento mismo de enfrentar la muerte inminente. Y principalmente, compartí el hecho de que, alguna vez, fue un principio incuestionable de la sociedad Occidental el que los hombres han de ser los protectores y defensores de las mujeres, y de que esto era así porque Jesucristo era el protector y defensor de Su novia, la Iglesia.

Después del mensaje una mujer se me acercó. Era Cantonesa y había dejado la China comunista en busca de libertad en el Japón. Me miró por un momento sin hablar, pero sus labios estaban temblando y era obvio que estaba tratando de retener las lágrimas. "Nunca se me había dicho", dijo. "Nadie me había dicho que los hombres han de proteger a las mujeres... Es un pensamiento tan hermoso, pero nadie jamás me había dicho esto."

Sus palabras me recordaron una carta que fue enviada al Embajador Americano por el Embajador Japonés después de que el TITANIC se hubiera hundido. "En nuestro país", escribió, "hubiese sido hombres primero, niños segundo, y mujeres de último."

Lo contrario de mujeres y niños primero es Darwinismo - la lucha por la supervivencia del más apto. En esta cosmovisión, los fuertes viven y el débil muere. O para ponerlo de otra forma, es "hombre y mujer... sálvese quién pueda.". En consecuencia, no debiese ser sorpresa para nosotros que los mismos muchachos a quienes se les alimenta con evolucionismo en las escuelas del gobierno estén ahora declarando que ellos nunca cederían su asiento en un bote salvavidas a una mujer, como se evidenció en una importante encuesta conducida hace varios años. "Ellas quieren sus derechos," dijo un muchacho. "Que luchen por sus propios asientos en el bote salvavidas. Ellas no obtendrán el mío."

Todo esto ilustra el porqué debemos relatar a nuestros hijos la verdadera historia del TITANIC, y porqué debemos comunicar los principios de caballerosidad Cristiana a nuestros hijos e hijas.

Hoy hay pocos sobrevivientes que han quedado para relatar la historia, que es una razón por la cual el Forum Visión y nuestra Sociedad de Muchachos y Hombres Cristianos del Titanic creen que es tan importante recordarle a esta generación de la importancia de que los hombres actúen con nobleza, y de que una vez más revivamos el espíritu similar al de Cristo del auto-sacrificio encarnado por la orden dada por el Capitán Smith del TITANIC - "¡Mujeres y Niños Primero!"

Cada año por los últimos cinco años la Sociedad de Muchachos y Hombres Cristianos del Titanic se han encontrado en este aniversario para recordar a los hombres del TITANIC. Aunque nuestra celebración de aniversario este año será pequeña y privada, estamos animando a los padres Cristianos a apartar una velada vespertina y relatar la historia de la caballerosidad en el TITANIC. (Este año es especialmente interesante porque señala la muerte del último varón sobreviviente del TITANIC - Michael Navratil, que era solamente un niño de tres años cuando fue rescatado del TITANIC.)