¿Es el Islam una Religión de Paz?

Por: Don Walker

Octubre 9, 2001

En días pasados mucho se ha dicho acerca de la religión del Islam. Sin duda, mucho de lo que se ah dicho ha sido con el propósito de crear alianzas políticas y un clima de tolerancia. El Islam ha sido descrito por algunos como una religión de paz. Se nos ha dicho que los actos de los terroristas islámicos son una aberración de la verdadera fe musulmana. Se ha dicho que los “los terroristas son para el Islam lo que el Ku Klux Klan es para el cristianismo.” ¿Es verdaderamente este el caso, o están los terroristas actuando dentro de los límites de una cosmovisión islámica y una interpretación del Korán creída por muchos de sus cléricos?

Empecemos con la palabra “Islam”. Es una palabra árabe que está etimológicamente relacionada a la palabra hebrea “Shalom” que se traduce “paz”. En el mundo occidental, nuestro entendimiento de “paz” difiere en gran manera de una persona del medio oriente. Para ellos, la paz lleva la implicación de “tener tu pie en el cuello del enemigo”, o sea “rendirse”, “sumisión”. Para el musulmán, la paz solo puede venir cuando hay una rendición y sumisión a Alá. Me atrevo a decir que este concepto es muy diferente al de un occidental. El connotado historiador Paul Johnson, escribiendo en National Review, hace este comentario: “La palabra Islam no significa paz sino sumisión.” Luego sigue diciendo que el Islam es “una religión imperialista, mucho más de lo que ha sido el cristianismo o el judaísmo”.

Nosotros, los del mundo occidental, somos muy ignorantes de la segunda religión más grande del mundo. Somos ingenuos sobre las intensiones del Islam e ignorantes de su historia. La misma raíz del Islam está en la conquista militar, y el fruto que vemos hoy viene de esta raíz.

A continuación, una pequeña lección de historia: Mahoma, cuyo nombre significa “altamente alabado”, nació en aproximadamente 570 D.C. en la Meca. Vivió una vida relativamente normal hasta que, de acuerdo a la tradición islámica, el ángel Gabriel lo visitó cuando tenía 40 años de edad y lo llamó al servicio de Alá. El judaísmo y el cristianismo probablemente influenciaron a Mahoma junto con las religiones populares de la región.

Cuando él empezó a propagar su nueva religión, tuvo mucha oposición. Pueblo tras pueblo rechazaron a Mahoma cuando él los visitaba estableciéndose como el mensajero de Alá. Finalmente, el pequeño pueblo de Yatrib lo invitó a él y a su pequeño grupo de seguidores a quedarse ahí. El pueblo cambió su nombre, un poco después, a Medina (la ciudad del profeta) en honor a Mahoma. La ida de Mahoma a Medina se llama “la Hegira”, que significa “el rompimiento con su propia tribu”. Hoy se toma esto como el inicio de la era musulmana, Setiembre del año 622 D. C.

Con la Hegira comenzó un período de expansión musulmana. La gente de Meca que lo había rechazado llegaron a ser los enemigos de Mahoma, y en el nombre de Alá él empezó a preparar una “guerra santa” (Jihad) en contra de ellos. Armando a sus seguidores, Mahoma conquistó pueblo tras pueblo edificando así fuerza para el asalto contra la Meca. En el 630 D.C. entró a la Meca como conquistador y ordenó que los 350 ídolos que se adoraban en el templo principal (Kaaba), fueran destruídos. Luego declaró que ningún incrédulo debía entrar en la Meca.

Dos años después, habiendo regresado a Medina, Mahoma se emfermó y murió el 8 de junio del 632 D.C., a la edad de 61 años. Para este tiempo había conquistado la mayoría de Arabia.

Confío que usted pueda ver que el Islam, desde su mismo principio, fue propagado por “el filo de la espada”. La historia del Islam está repleta de violencia y guerra, desde su nacimiento hasta el día presente. Cuando los musulmanes invadieron España, se necesitaron siete siglos para sacarlos. Los turcos otomanos masacraron a un millón de armenios en 1915-16 (un hecho todavía ignorado por mucho del mundo occidental). Hoy en el Sudán, más de dos millones de cristianos han sido masacrados y muchos más vendidos como esclavos, todo bajo la dirección del General Umar Bashir (musulmán). En Indonesia, los musulmanes han matado a más de 300.000 católicos desde 1975.

Por favor entiendan, yo no estoy ignorando las Cruzadas, los conquistadores españoles u otros acontecimientos hechos en el nombre de Cristo. Yo estoy bien consciente de los abusos del cristianismo en los siglos pasados y los encuentro bien repugnantes. Pero yo no encuentro la conquista por la espada como el modus operandis estándar del cristianismo. Diferente a Mahoma, Jesús y sus seguidores no iniciaron la propagación de su fe por la fuerza militar.

¿Qué enseña el Islam con su concepto de Jihad? Se pueden encontrar muchos mandatos en el Korán exhortando a sus creyentes a defender y propagar su fe. El carácter de esta defensa está determinado por como se interpreta la doctrina del Jihad (lucha por la fe), lo cual es discutido en muchos versículos del Korán. En un sentido es entendido como la lucha del individuo con su propia naturaleza para seguir los preceptos de Alá, pero no se puede negar que también se llama a una lucha literal por su fe. Phillip K. Hitti, en su libro titulado El Islam en Occidente, lo describe de la siguiente manera:

“La doctrina de Jihad (guerra santa) divide al mundo en dos reinos, el que se habita en paz y el que se habita en guerra y hace que el creyente siga empujando la pared que hay entre los dos hasta que todo el mundo sea convertido al Islam. El que cae en la batalla se le promete entrada inmediata al Paraíso.”

Déjeme citar del Korán. Al leer sus mandamientos es bien fácil ver la justificación de los terroristas islámicos a sus acciones.

Oh creyentes, hagan guerra contra los infieles que moran entre vosotros. Que ellos encuentren firmeza en vosotros.” (Sura:9, Ayat: 123)

“Seréis llamados a pelear contra una nación poderosa, pelead hasta que ellos abracen el Islam”. (Sura:48, Ayat:16)

“Pelead contra aquellos que no creen…aunque sean Pueblo del Libro, hasta que estén dispuestos a pagar el tributo en reconocimiento de su estado de sumisión.” (Sura:9, Ayat:29)

“Pelead y matad al pagano en donde sea que te lo encuentres. Tomadlos, citiádlos y esperadlos con toda estragema (de guerra).” (Sura: 9, Ayat:5)

¿Es el Islam una religión de paz? Las acciones de Mahoma, su historia y las palabras del Korán dicen otra cosa. Por lo tanto, la respuesta verdadera al terrorismo islámico no se encuentra en las armas físicas de guerra. Este es un sistema religioso que seguirá produciendo seguidores, quienes fielmente pelean el jihad contra los infieles. Elos no entrarán en el juego de “no te metas con nosotros y nosotros no nos meteremos contigo”. Va contra su religión. La solución real está en convertirlos al cristianismo, (como lo hicieron los Célticos con los Vikingos), y así transformar a las naciones islámicas en naciones cristianas. ¿No es esto lo que la Gran Comisión nos manda? El discipular a todas las naciones y enseñarles a obedecer los mandamientos de Cristo (Mateo 28:19-20).

Puede que la situación actual sea parte de la estrategia de Dios para abrir el mundo islámico a los misioneros cristianos en una manera nunca antes vista. Mi oración es que esto sea así, porque no conozco ninguna otra esperanza para el mundo aparte del Príncipe de Paz y su evangelio.